miércoles, 24 de octubre de 2007

El fin de la inocencia 1

Campo literario jujeño en la década del noventa: Introducción

“¿Qué es una metáfora?”

Mario

Un autor y su obra siempre están afectados por las relaciones sociales que establece el campo literario al que pertenecen. Una escena de Il Postino (dirigida por Michael Radford, estrenada en 1994) puede ayudarnos a entender este concepto. Seguramente todos recordamos el film: Mario (Massimo Troisi) consigue trabajo temporario como cartero, en una isla de Italia, debido a la llegada de un exiliado reconocido: Pablo Neruda (Philippe Noiret). El cartero apenas cuenta con las destrezas básicas de la lecto-escritura e ignora, entre otras cosas, el significado de la metáfora; pero es capaz de construir una gran amistad con el poeta. Y, además, es un hombre dispuesto a enamorar a Beatrice (Maria Grazia Cucinotta), aunque para lograr su objetivo deba plagiar los versos del importante recién llegado.

La escena que significa la presentación del nuevo poeta es la siguiente: los amigos entran en la única taberna del lugar, solicitan dos vasos de vino tinto y “una pluma para escribir”, dice Neruda. Cuando Beatrice cumple con el pedido, el hombre mayor –con un gesto paternal– le toma de la mano y le solicita que se quede un momento. Ella lo mira con sorpresa y él escribe una dedicatoria que trasciende el ámbito privado: “A Mario, mi íntimo amigo y compañero. Pablo Neruda”. Y, para que no queden dudas, le dice: “Ya encontraste la poesía. Si por casualidad quieres escribirla, ya tienes el cuaderno”.

La posición del poeta chileno en el campo literario representa un espaldarazo indiscutible para Mario y significa, en este caso puntual, la posibilidad de conquistar a la hermosa mesera. Por otro lado, el cartero asume la representación de todos los que carecemos de originalidad poética pero sabemos que la poesía nos ayuda a vivir.

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2 comentarios:

manancancho dijo...

disculpemé... pero para conquistar a beatrice en esa película hasta yo era capaz de ir pedaleando a llevarle todas las cartas a Neruda.
Quiero creer que continuará esto que puso como introducción no?
Un fraternal abazo

Reynaldo Castro dijo...

Así, es amigo. Cuando uno no es lindo, un poco analfabeto y tiene trabajos temporarios, debe valerse de otros recursos para conquistar a una mujer. Ya que estamos, confieso que alguna vez lo plagié a Robert Desnos, el poeta surrealista. Ella no era Beatrice y no voy a dar detalles, pero digo que no lo pasé mal.
La saga continuará.
Un abrazo.

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